Exposición

Últimamente me filmo mucho,

me gusta exponerme, mostrar lo que estoy haciendo.

Soy la persona más reservada del mundo,

me avergüenza lo que digo y cómo lo digo,

aprendí a odiar mi voz.

Y sin embargo, lo muestro.

Quiero mostrar lo que me enamora y que el

resto lo comparta. Que se enamoren de lo mismo que yo,

quizás que se enamoren de mí.

Neurosis.

Últimamente, también, me noto haciendo ciertos gestos.

Como cuando saco la lengua al pensar,

o cuando me sacudo cuando vienen los pensamientos intrusivos y no quiero tener una crisis de ansiedad,

no delante de ese potencial público

Y no puedo evitar, al verme en el círculo de la pantalla que devuelve mi imagen, ver a mi madre en sus últimos días.

Cuando sacaba la lengua por sus llagas.

Cuando no podía controlar sus movimientos corporales.

Cuando se iba un par de segundos para después volver, sin saber muy bien qué había pasado.

Me dije toda la vida que no quería repetir historias,

pero siento que las estoy haciendo carne.

Sólo hace falta sacudir de nuevo, evitar los pensamientos,

seguir filmando.

Ya habrá tiempo para llorar cuando se apague la cámara.

 

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