ocurrencia de fuego no controlada que puede afectar o abrasar algo que no está destinado a quemarse

en bucle, se repite:

“se quema el equivalente a tres canchas de fútbol por minuto”.

y no sólo la amazonia,

todo,

lo que se consume frente a mis ojos y por lo que no puedo hacer nada.

las sillas de ruedas que arrastro por los pasillos de los hospitales,

los charcos de agua a sus pies después de sentarse en un banco,

frenético, me arranco la piel, mi cuerpo va sumando cicatrices.

y no puedo hacer nada.

Hace un rato elegí el cuaderno con los renglones más angostos que encontré y, por primera vez, escribí cómo realmente me siento. Con tinta azul, de la que tarda en secar, como esa que manchaba mis camisas blancas cuando iba al colegio.

 

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