starring role

¿Alguna vez pensaron en el rol secundario que podemos ocupar en la vida de los demás?

Y no estoy hablando de esos compañeros de facultad que vemos una vez por semana, o la barista de Starbucks que te sonríen cuando entrás y se acuerdan de tu orden, ni de el colectivero que te dice “De nada” cuando le agradecés por el boleto. Esos son extras, no cuentan.

Hablo de aquellas personas que pensamos que son las más cercanas a nosotros. Esas que si tuvieran que dibujar algún esquema, mapa de amistades, matriz de relaciones, diagrama de la pindonga, estarían bien cerca de ustedes.

Hasta que levantamos la cabeza y nos damos cuenta de que uno ya no es prioridad o, más bien, nunca lo fue. Y eso no está mal, porque uno no es ni puede esperar ser el protagonista de todas las historias de todas las personas que lo rodean.

Pero en la mayoría de ellas somos parte del espectáculo hasta que llega el verdadero co-protagonista, pudiendo volver sólo cuando éste no está, o cuando se va para siempre. Y, sin duda alguna, hasta que llega el siguiente.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *